Antigues

Golán: Raros mosaicos revelan el cambio en la vida judía después del Templo

Las coloridas decoraciones descubiertas en una sinagoga de la época romana ilustran la transformación de una sala de estudio en una sala de oración en un “minitemplo”.

Los coloridos restos de mosaicos de una sinagoga del siglo III en la antigua ciudad de Majdulia son la prueba más reciente de la presencia de decoraciones en una sinagoga en el Golán, según un comunicado de prensa emitido por la Universidad de Haifa el lunes.

Los azulejos del arco iris que se encuentran en la piedra negra de basalto de la sinagoga resaltan una comunidad judía poco conocida pero próspera en el extremo norte de la tierra de Israel.

La antigua ciudad de Majdulia se estableció en un período contemporáneo a la caída del Segundo Templo, en el siglo I de la era común, en una época en la que los estudiosos del tema pensaban que sólo había una pequeña presencia judía en la región después de la caída de Gamla -la Masada- en el año 67 a.C.

Estos mosaicos recién descubiertos pueden indicar que no sólo la comunidad judía seguía allí, sino que se había tomado la molestia de decorar sus espacios públicos.

“Nuestros descubrimientos son de los más recientes que atestiguan que ya en el siglo III las sinagogas empezaban a sufrir transformaciones conscientes”, de las salas de estudio a las salas de oración, comenta el director de la excavación, el Dr. Mechael Osband, en el comunicado de prensa.

Entre estos -limitados- restos de mosaicos que se han encontrado en esta sinagoga de 13 por 23 metros se encuentran miembros de animales y otras creaciones finamente trabajadas. El hecho de que no haya representaciones completas podría indicar un desmantelamiento deliberado de las decoraciones, según el comunicado.

Sin embargo, los arqueólogos creen que estas vívidas decoraciones podrían revelar el deseo de la comunidad de transformar la austera sala de estudio, típica de la primera época romana, en una sala de reuniones pública muy ornamentada.

“En el siglo III de la era común, hay una interesante mezcla entre la continuación de una tradición de las sinagogas del Segundo Templo -por ejemplo, con el arreglo para sentarse- y una tradición de un estilo arquitectónico relativamente ornamental, con la adición de algunos elementos nuevos que, con el paso del tiempo, se han vuelto comunes en las sinagogas, como estos mosaicos de colores que representan animales”, explica Mechael Osband.

Las excavaciones en Khirbet Majdulia, cerca de lo que se ha convertido en el asentamiento de Natur, comenzaron en 2014 bajo la dirección de Mechael Osband, miembro del Departamento de Estudios de Tierras de Israel en Ohalo College y del Instituto Zinman de Arqueología de la Universidad de Haifa.

En los últimos años, se le ha unido el profesor Benjamin Arubas de la Universidad Hebrea.

El descubrimiento de Mechael Osband en 2014 de la sinagoga romana en una ciudad que había sido abandonada alrededor del año 350 d.C. fue noticia debido a la falta de lugares de culto similares en el Golán y en Israel en general.

“Sabemos que las sinagogas, al final del período del Segundo Templo, fueron ampliamente utilizadas como lugares de aprendizaje sobre la Torá. Las sinagogas, al final de la época romana -y especialmente en la bizantina- servían como salas de oración, como una especie de “Mini-Templo” y, como tal, son mucho más lujosas-, y no es raro encontrar allí mosaicos ornamentales”, señala el arqueólogo.

El pequeño establecimiento de Majdulia está situado al norte del que una vez fue el Consejo Regional de Sussita. Durante las excavaciones, Mechael Osband encontró algunos restos que datan del periodo helenístico, pero la gran mayoría de los artefactos datan de la época romana.

Además de la sinagoga, se descubrió un horno de alfarería -el primero que se ha encontrado en la zona- y prensas de aceitunas.

Debido a la destrucción extrema de los mosaicos, los arqueólogos no habían dedicado, hasta las últimas excavaciones, el tiempo y los recursos necesarios al trabajo excesivamente tedioso de buscar dibujos que aún eran visibles, considerando su presencia improbable.

Según Mechael Osband, fue la paciencia de Shalom Ariel, estudiante del Maestro, la que resaltó exclusivamente las pocas ilustraciones encontradas, todas ellas evidencias del cambio que se estaba produciendo en ese momento en la comunidad judía.